I.E.S. La Aldea

El Municipio

  • Categoría: General
  • Publicado el Martes, 20 Septiembre 2005 00:00
  • Escrito por Francisco Suárez Moreno


Comienzos de la Historia Contemporánea, Crisis continuas (siglo XIX)

La larga  transición  del  Antiguo Régimen al liberalismo, en la primera mitad del siglo XIX, esta marcada en este municipio nuevamente por la estudiada virulencia del Pleito de La Aldea y por una posterior y latente crisis económica, epidemias y hambrunas. La Guerra de la Independencia generó una fuerte efervescencia social y política, materializada en enfrentamientos entre las elites de Tenerife y Gran Canaria por el control político del Archipiélago.

El nombramiento de Presidente de la Junta Suprema de Canarias en la persona de Alonso de Nava Grimón, VI marqués de Villanueva del Prado, en julio de 1808, fuese inmediatamente contestado por sus colonos, quienes decidieron resolver el conflicto por su propia mano amotinándose en septiembre de aquel 1808 con la toma y reparto de su hacienda.

El absolutismo devolvió las cosas a su antiguo estado y propicia la resolución firme de este pleito socioagrario por parte del Tribunal de la Real Audiencia de Canarias en favor de la casa de Nava-Grimón 16-X-1817, sentenciando firme que "el Concejo y vecinos de La Aldea de San Nicolás no han probado bien y cumplidamente su acción y demanda". Seguió lugo un largo período de tranquilidad a lo que contribuyó también el ciclo depresivo que caracteriza la economía del período 1820-1850, al contraerse las compras de grano en el mercado insular y de Tenerife como consecuencia de la ruina vitícola y por un arancel incapaz de defender la oferta interior frente a las importaciones de granos y harinas extranjeros.

Además, las sequías y otras calamidades naturales afectaron profundamente a esta seca comarca  como la cigarra africana cuya presencia más dañina fue la del 20 al  28 de octubre de 1811,  que arrasó por completo la producción agrícola, situación agravada poco después con la  epidemia de fiebre amarilla de 1812 que obligó por primera vez a enterrar fuera de la Iglesia en el cementerio nuevo de La Ahulaguilla.
Aparecieron varios los ciclos de sequía, el más grave originó la hambruna de 1847 con 112 muertos seguido de la terrible epidemia del cólera morbo de 1851 con 42 fallecidos.  Todo ello explica el estancamiento demográfico de la primera mitad de la centuria y la emigración con destino a Cuba y a las jóvenes repúblicas de la América independiente, momento en que el ayuntamiento había adquirido autonomía administrativa y financiera con independencia del Cabildo tras las reformas liberales de 1836 que conformaron las corporaciones municipales modernas.

El pleito de las aguas de Tejeda no había acabado aún pues los vecinos de aquel pueblo no habían dejado de quebrar el curso de estas aguas, lo que era más ostensible en los ciclos de sequía. Pero, nuevamente, a pesar de varios amotinamientos de los regantes de Tejeda, las resoluciones judiciales habidas en la primera mitad del siglo XIX, fueron claras en favor de la vinculación de estas aguas con las tierras de la gran hacienda de La Aldea y confirmadas cuando el Juzgado de Primera Instancia de Guía dio la última y definitiva sentencia a favor de la Casa Nava-Grimón, el 11 de abril de 1846. Estos derechos fueron inscritos en el nuevo Registro de la Propiedad de Guía en 1871 por la citada Casa, con especificación de todos los caudales de la cuenca, vinculados indivisiblemente con la tierra de la ahora denominada Hacienda La Aldea de San Nicolás,  y convertidos en propiedad plena a partir de la ley de aguas de 1879.

La aclimatación de la cochinilla había mejorado en parte las condiciones económicas y de nuevo reavivó el conflicto terratenencia-colonato. Los últimos marqueses de Villanueva del Prado, en plena quiebra económica, plantearon un proceso de reconversión agraria en su hacienda, ya desvinculanda del mayorazgo por las leyes liberales, para amortizar las fuertes hipotecas que pesaban sobre la misma. E  intentaron desahuciar al colonato insumiso para implantar el nuevo cultivo de la cochinilla y recuperar la propiedad absoluta y total sobre una tierra, nuevamente discutida por los aldeanos gracias al período democrático nacido con la Revolución de 1968.

 Los cambios políticos de la restauración monárquica favorecieron a los intereses de la decadente Casa de Nava-Grimón y se materializa en el bienio de 1875-1876, con el control del gobierno municipal y juzgado de La Aldea, a través de su administrador general lo que propició presiones sobre los insumisos líderes locales y un escandaloso desahucio colectivo de 168 medianeros. Pero éstos, opuestos a la reconversión agrícola y a ceder sus derechos preexistentes  como medianeros perpetuos, trazaron su propia defensa en el plano judicial y con acciones directas a través de sabotajes; un grave conflicto que acabó con el asesinato del secretario del ayuntamiento, la militarización del pueblo y arresto de las dirigentes aldeanos.

La Casa Nava-Grimón, acuciada por el impago sus deudas no pudo levantar las hipotecas que gravaban su histórica Hacienda de La Aldea de San Nicolás que, en 1892, pasó tras un largo proceso judicial a propiedad  la familia Pérez-Galdós, principal acreedor, por 505 mil pesetas.
El nuevo propietario recibió el mismo trato de los colonos, si bien la fase depresiva que caracteriza el último cuarto del XIX, motivada por la crisis de la cochinilla, ralentizó el conflicto agrario. La recuperación, no obstante, es inmediata.

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